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Mª Isabel Beltrán Margarit - Médico Nutricionista

Obesidad

Dietas de Adelgazamiento

DIETAS DE ADELGAZAMIENTO
 
Desde hace algún tiempo se va confirmando que el hecho de "hacer dieta" es algo habitual entre la población y que cada vez la edad de inicio es menor. No hablamos de población con una Obesidad franca sino de población que modifica en algo su alimentación con el objetivo, a veces no muy claro, de cambiar algo en sí mismo. Estudios americanos resaltan que en EEUU, por ejemplo, el 40 % de las mujeres hacen algún tipo de "dieta", siendo la proporción entre varones algo menor (24 %). En otro estudio realizado más recientemente en Barcelona se detecta que los adolescentes entre 15 y 17 años siguen alguna dieta en un 16'3 %, de los que además un porcentaje importante estan en peso normal y por lo tanto no precisan de ningún tipo de pauta alimentaria más allá de la de comer normal.
 
Las personas que necesitan un tratamiento, es decir aquellas que presenten una Obesidad o un sobrepeso importante, deberían acudir al especialista antes de iniciar algún tratamiento o modificaciones por su cuenta.
 
 El empezar y nunca acabar una dieta con éxito, la búsqueda de cambios milagrosos, el probar una y otra vez la "nueva dieta de la vecina" (dicen que la mejor dieta es la del "próximo Lunes") hacen que lo que podría ser un problema menor se vaya convirtiendo en algo "de peso". La Obesidad es un problema importante, tanto desde un punto de vista médico como psicológico. La Obesidad es el trastorno metabólico más frecuente en las sociedades desarrolladas conllevando una serie de complicaciones a corto o largo plazo que van desde la Diabetes (la Obesidad es el factor de riesgo más importante para el desarrollo de una diabetes), las alteraciones de los Lípidos en sangre (colesterol, triglicéridos…), la hipertensión arterial (el 50 % de hipertensos son Obesos),  las alteraciones cardiovasculares…..etc…
 
Las posibilidades terapéuticas son múltiples y van desde la ayuda farmacológica  hasta las psicoterapias además de los planes nutricionales adecuados. Se plantea una pregunta: si tenemos tantos recursos ¿por qué cada vez hay más obesos o personas con un peso inadecuado o aún siendo el adecuado el paciente parece no mejorar y sigue buscando soluciones milagrosas en donde sea?
 
Tal vez porque el paciente busca soluciones mágicas inadecuadas al menospreciar su problema (quizás haya insatisfacciones que compensa comiendo) o a veces por lo contrario, refiere el problema como algo muy importante (y tal vez desde afuera no es para tanto) y busca equivocadamente curar algo que lo vive reflejado en su cuerpo a través de un malestar y el problema, analizado correctamente, es otro.
 
Resolver una Obesidad en pocas semanas (cosa que ofrecen las "dietas mágicas" y las "pastillas o hierbas adelgazantes") cuando el problema es de años, roza la dimensión de lo increible, al igual que el pensar que una pauta establecida para un paciente pueda resolver el problema de otro. Cada caso es un mundo y por lo tanto debe ser tratado por especialistas e individualmente, reevaluando periódicamente la estrategia a seguir e introduciendo las modificaciones que sean necesarias según evolucione el paciente.
 
 
           
UNA SEMANA DE DIETA "IDEAL"
 
Siempre hay normas que puedan ir dirigidas a una población general que buscan algo parecido. Llega el buen tiempo y al aligerarnos de ropa las modificaciones en el cuerpo parece que toman más relevancia. De repente la cintura es más ancha  y el abdomen abulta más de lo esperado. Es como si durante el invierno el cuerpo importara menos.
La dieta ideal sería aquella que fuese fácil de seguir, que aportase todos los elementos nutritivos que nuestro organismo necesitase, que nos permitiera comer de todo y en cantidades ilimitadas y que además nos permitiese tener un cuerpo hecho "a medida".
Nada más lejos de la realidad, pero seguro que podemos encontrar algo que se adecue un poco a nuestra idea.
Hay que limitar aquellos alimentos que aportan demasiada grasa, o demasiados azúcares, o las cantidades excesivas de casi todo… el pobre pan siempre se lleva la peor parte de las dietas, se dice que engorda… lo que realmente engorda del pan es lo que se mete entre las caras de un bocadillo (embutidos, mantequillas…) o lo que se "lleva" al untar salsas o aderezos. Evidentemente que mucho pan, aunque fuese solo, también contribuiría a hacer que la dieta pudiese ser excesiva y aumentasen nuestros kilos.
 
·        Un desayuno a base de zumo de frutas naturales, con un yogur o un lácteo y algo de cereales al iniciar el día.
·        Un "tentenpie" ligero a media mañana (infusiones, zumos naturales, o un mini bocadillo …).
·        Una comida a base de pasta o legumbres en forma de ensalada o con salsa ligera, con un segundo plato de pescado o conejo guisado suave sin guarnición y una fruta o un yogur de postre.
·        Cortado y algunas galletas "sencillas" u otro mini bocadillo de queso fresco o jamón (evitar embutidos grasos)
·        La cena a base de una crema de verduras casera, un segundo plato suave (pescado, pollo…) y una fruta natural. Otra alternativa para cenar podría ser suprimir el segundo plato y sustituirlo por un batido de frutas con yogur.
 
Hay que recordar que las "bebidas refrescantes" suelen llevar un alto contenido de azúcares por lo que frente a cualquier "plan dietético adelgazante" deben ser limitadas en lo posible y saber que NUNCA pueden sustituir al agua como bebida básica (hay que tomar entre 1 y 1'5 litros día), en todo caso sólo deberían ser consumidas de forma puntual, al igual que las bebidas alcohólicas… a mayor graduación peor.
Prohibir alimentos no suele ser una estrategia demasiado adecuada, bastaría con limitar el consumo de los alimentos "que más nos gustan y que engordan" o reservarlos para momentos concretos, teniendo en cuenta siempre cada caso y la gravedad del cuadro clínico que presente la persona.
El total de lo consumido en el día, el cómo se come, los horarios, las prisas…hacen que los alimentos y la sensación de placer al comer puedan ser "asimilados" de formas muy diferentes. Dedicar tiempo y planificar las comidas además de escoger productos de calidad (no necesariamente de "régimen", afortunadamente disponemos de productos de "mercado" excepcionales) hacen que una dieta pueda ayudarnos a sentirnos mejor… de esta manera todo se pone un poco "más en su sitio".